sábado, 22 de septiembre de 2007

Balnearios Nucleares: Una Alternativa al Turismo Rural

Hoy en nuestra sección Special Guest Star tenemos el enorme placer de presentarles a la gran DIVINE. Le cedo la palabra:




Mendoza, Argentina.

Tras diecisiete horas de autopullman, pues aquí mi amigo Gonzalo, que, en claro paralelismo con uno de los miembros de esta redacción, adolece de un pánico extremo a viajar en avión y no hallé el momento de meterle en el carajillo la caja de Valium que le tenía preparada, nos hallábamos por fin allí.
Sí amigos, nos disponíamos a ingresar en la Fundación Escuela de Medicina Nuclear para disfrutar de una cura novedosa y revigorizante, que todo hay que decir, le cambió a una la vida para siempre.

Yo había pasado un año desastroso, empapada en Gintonics de Larios y con demasiados fracasos amorosos y fosas que cavar. Mi antaño deseadísima figura se estaba echando a perder con tanta resaca, shawarmas tristes y solitarios de última hora en el "Dönner Amigo" más cercano y el estrés inherente a toda asesina en serie que se precie. Así que cuando recibí la carta de Gonzalo desde Argentina, instándome a que me tomara unas vacaciones, no dudé en pedir la excedencia y gastar algunos ahorrillos en el primer vuelo a Buenos Aires, no sin alguna reticencia de mi jefa a la que no le hacía ninguna gracia prescindir de su primera bailarina y legendaria diva en el conocido club de streaptease La Estrella.

El Doctor Francesc Kovacs, judío dudoso, masón, filántropo de pro y director del centro, nos dio la bienvenida y nos informó con personalizada atención del plan radioactivo básico y de los diferentes paquetes opcionales entre los que podíamos escoger.


Cierto es que éstos encarecían un pelo la estancia, pero llegados hasta allí no era plan de racanear unos míseros y devaluados pesos… Así que tomamos la firme decisión de no escatimar en gastos y nos dispusimos a pasar una semana agradable, expuestos a todo tipo de isótopos uraninanos, ataviados con los comodísimos y sexis albornoces de rigor.
Gonzalo se decidió por una tratamiento facial a base de "polvo de luna", sustancia que procede de los desechos de las máquinas de rayos X y que tiene un fulgurante color azul que brilla en la oscuridad. Yo, en cambio, opté por las sesiones de aislamiento sensorial en cápsulas llenas del agua que refrigera los reactores de fusión, un líquido éste que te hace perder peso rápidamente y te eriza agradablemente todos los pelillos del cuerpo, aunque todo hay que decirlo, luego éstos se caen sin remisión y no vuelven a salir, lo cual, en mi caso no es para nada preocupante, pues una servidora usa peluca y además me llevé de regalo una depilación total y definitiva.
Otro de los mandamases de la Fundación, el Dr. Emmett Brown, al que le gustaba que le llamesen Doc, no tardó en esclarecernos la enigmática negativa de la dirección en cuanto a las camillas se refiere.


Por lo visto, la alta radioactividad y la ingente cantidad de plutonio libio almacenada en el edificio puede provocar molestos catapultamientos a más de ciento cuarenta kilómetros por hora y, al parecer, esto había provocado en un pasado reciente molestos e incendiarios desplazamientos en el tiempo y superparadojas a go-go. Así que nada de camillas, sillas de ruedas, patinetes o similares.



Me gustaría aprovechar la oportunidad que me ha brindado la redacción de Agáchate y Fuma y desde aquí romper una lanza a favor del enriquecimiento de uranio y el uso indiscriminado del plutonio y demás materiales radioactivos, pues he podido comprobar en mis propias carnes que sus efectos son harto beneficiosos para la salud. De hecho, mi partenaire, a parte de adquirir otras habilidades que no viene al caso comentar ahora, hizo importantes avances fisiológicos durante nuestra estancia.




Así que, para acabar, recomiendo encarecidamente a todos este tipo de tratamientos, los cuales deberían entrar por el seguro y empezar cada vez en edades más tempranas. Cierto es que los niños pueden tener alguna reticencia inicial, por otra parte totalmente lógica en algunas edades, pero hay que ser consecuentes y no mimar a los más pequeños, utilizando toda suerte de tretas e inocentes chantajes para conseguir nuestros propósitos educacionales. Con un poco de esfuerzo por nuestra parte conseguiremos un mundo mucho mejor.


Pues eso...







Divine escribió tales memeces bajo los efectos del güisqui de garrafa que consume en altas dosis, dejándonos aquí, a la vista de todos, una muestra inequívoca de su total falta de sentido literario y de la realidad. Lo dicho, un estreno a la altura del detritus cerebral que posee esta moza…Te has cubierto de gloria guapa.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Redacción: ¿Qué has hecho este verano?

Este verano he jugado compulsivamente al Pokémon edición Perla y al Dr. Mario que hay oculto en el Más Brain Training de mi Nintendo DS. Aparte de eso, no he hecho nada destacable. Bueno, sí, he viajado a Londres aprovechando que en mi ciudad hay un aeropuerto, y en ese aeropuerto opera una compañía aérea muy barata, que por suerte es de las que no te dejan tirado en medio de un patatal.



Londres es una ciudad muy grande, pero vayas donde vayas te encontrarás con alguien de tu tierra. Si alguien se dirige a ti hablando en inglés y no entiendes qué rayos te está diciendo, sólo debes limitarte a sonreír hasta que alguien acuda en tu auxilio.
En Inglaterra conducen al revés porque antiguamente los carruajes debían circular por la izquierda, ya que si no los cocheros se fostiaban a latigazos cuando arreaban a los caballos. A mí me preocupaba la circulación en sentido inverso, dado que no soy capaz de distinguir entre derecha e izquierda, de modo que al cruzar, lo más probable es que me lance alegremente a la carretera mirando hacia el lado que no es. Por suerte, en los pasos de cebra hay unas simpáticas indicaciones con dibujitos y flechas que te dicen hacia dónde hay que mirar, evitando así que seas arrollado por un autobús de dos pisos.
El metro de Londres funciona de manera similar, con indicaciones a gogó, aunque también existe un subrepticio decálogo de comportamiento que todo el mundo sigue:



- No debes hablar en voz alta, porque la gente te mirará con desdén (fucking spaniards…)
- Circula por tu izquierda en los pasillos, estate quieto a la derecha en las escaleras para que la gente que tiene prisa pueda pasar. Si eres disléxico y te lías (como me pasó a mí), te arrollarán.
- “Excuse me” tiene dos posibles significados: a) “¿Me dejas pasar?” b) “¡Apártate que te mato!”.
- “Mind the Gap” quiere decir “Cuidado con el agujero que como metas el pie te descalabras”.


Los parques de Londres están atestados de insaciables ardillas trepaperneras. Un señor que paseaba por Hyde Park me dijo: “Quien les da comida, se gana un amigo de por vida”.




Hablando de comida, en Londres no se come tan mal ni tan caro como creía, sólo es cuestión de buscar un poco. Si entras en un pub y te pides un bistec (steak), procura pronunciarlo bien, o los camareros se descojonarán en tu cara porque les estás pidiendo un palo (stick). Intenta no meter la nariz en los comercios chinos, así como en los pubs y restaurantes cercanos a museos, porque los responsables del establecimiento en cuestión te obligarán a entrar y tomar asiento. Si pides agua (Still Water), que tengas claro que te la servirán impepinablemente en vaso largo, con hielo y una rodaja de lima. Si intentas sacar la rodaja de lima del vaso te mirarán acusadoramente porque eres un spaniard depravado.
Por otro lado, existe una opción B en cuanto a manduca más económica, que consiste en comprar sándwiches preparados en los supermercados. Debo advertir que podéis encontrar cosas como ésta:




Pensareis: “¡Qué Cañí, redióx!”, pero nada más lejos de la realidad: SPAR es la primera cadena de supermercados independientes del mundo (según su página web, claro).

Por último, os recomiendo que no dejéis pasar la oportunidad de visitar el Museo de Historia Natural, ir a la tienda de la planta baja, y probaros una cola de dinosaurio (de peluche). Si os apetece podéis emular a Raoul Duke y gritar “¡Look, there's two women fucking a polar bear!" a las hordas de escolares que os rodean.






Por cierto, cuidadín si vais a hacer el notas a Abbey Road. El paso de cebra de marras no tiene ningún semáforo, y circulan coches en ambos sentidos. Además, un pequeño ejército de fans de los Escarabajos aguardará su turno para hacer la misma idiotez que vosotros, así que si conseguís pasar, lo más probable es que os llevéis una pitada de campeonato y salgáis en la foto poniendo cara de “Estoy a punto de morir”.


…Y por supuesto, no olviden hacer el retarded en una cabina, amigos.
Actualización a petición de Mr. Berrakus: Desangelada instantánea de Abbey Road.



Huelga decir que las habilidades de Evil Gizzmo con el Paint y el savoir faire se quedaron en Londres, y sí, lo que había empezado como una redacción se ha convertido en una suerte de "Planeta Finito" en su versión más juantxi.





miércoles, 5 de septiembre de 2007

Aventuras Gráficas. ¿Una Opción Éticamente Válida?

Hola amiguitos.
Después de un verano más aburrido y con menos sobresaltos que un partido de hockey sobre hierba, ya estamos de vuelta.
Desconozco si las portentosas mentes enfermas de mis compañeros siguen en letargo pero, al menos, aquí tienen al fiel Berrakus dispuesto a dar cera con el mismo ahínco y falta de talento de siempre.
Así que no esperen demasiado de este primer artículo post-vacacional. Se trata más bien de un ejercicio de estilo para ahuyentar las legañas neuronales propias de este entrañable periodo estival tan dado a la borrachera sin coartada intelectual y al rascado de cojones más desprejuiciado.



Así las cosas y de resultas de un providencial golpe de suerte que ha rescatado a mi ordenador del más humillante de los futuros criando polvo en las estanterías del Cash & Converters, el trasto ha vuelto a funcionar.
Gracias a eso, ahora mismo puedo estar escribiendo esto en gallumbos y sacándome los mocos en lugar de estar viendo tíos en gallumbos en monitores ajenos y mocos pegados al teclado en mi locutorio pakistaní de confianza.
Otra de las cosas que puedo hacer con el PC a pleno rendimiento (y ahí es donde quiero llegar), es ver a mi santa novia practicando uno de sus entretenimientos favoritos: Jugar a aventuras gráficas. Desde el antediluviano Monkey Island 1 hasta el reciente Runaway 2, todos se los ha hecho mi incombustible partenaire.

Y tras mucho observar las vicisitudes y desatinos de los pequeños héroes pixelados haciendo el paripé sobre escenarios tan irreales (pero sospechosamente recurrentes) como puedan ser la típica taberna regentada por un tío con un parche o una futurista estación de autobuses (disculpen la paradoja) de Nueva York, he llegado a algunas conclusiones. Los resultados de mi estudio empírico se dividen en dos grandes y absurdos bloques:
BLOQUE A: LOS AMIGOS DE LO AJENO. ¿UN EJEMPLO ADECUADO PARA NUESTROS HIJOS?

Por mucha pátina de didactismo pedagógico que se le quiera dar a las aventuras gráficas, los dicharacheros protagonistas de tan folletinescas tramas no son más que unos viles ladronzuelos sobre los que debiera caer todo el peso de la ley. El hurto per se es el leit motiv que alimenta cada movimiento de nuestro testarudo cabroncete digital. Porque, una vez despojado de todo el glamour de Lucas Arts o Pendulum Studios, nuestros protagonistas no son más que unos jodidos maleantes, usureros, cacos, chorizos, bandidos, carteristas, rateros, atracadores, manilargos, cortabolsas, cleptómanos y, en definitiva, unos grandísimos hijos de puta.
Con mayor impunidad que la de Carmen Martínez Bordiú Franco en Mira Quién Baila (en los juicios de Nuremberg te querría ver, pedazo de escoria) se pasean por los más destartalados entornos digitales echándose al bolsillo tantos objetos como se crucen en su camino, desde una calculadora a pedales hasta un camafeo prerrafaelista. Todo ello pertrechado desde la más fría de las estratagemas amorales, sin sentimiento de culpabilidad ni remordimiento alguno.
¿Ese es el ejemplo que queremos dar a nuestros hijos? Allá ustedes, yo no pienso tenerlos, odio a los putos críos y me la trae al pairo lo que hagan o dejen de hacer pero es que me ha salido la venada caspocatólica y carpetovetónica por la misma punta del innombrable.

BLOQUE B: DE PARADOJAS ESPACIALES Y BOLSILLOS ELEFANTIÁSICOS.

El segundo bloque es más delicado que el anterior. Seré muchas cosas amigos, pero entre mis virtudes no se encuentra la erudición en el farragoso terreno de la física cuántica. Y digo esto porque los inventarios de los personajes de aventura gráfica son más misteriosos que la declaración de la renta de Jiménez del Oso.
No me negarán que no tiene su intríngulis. Vale que el tío pueda coger un abrecartas rococó y metérselo al bolsillo pero una cosa bien distinta es hacer acopio de un orangután, un yunque y una tanqueta antiaérea y salir de allí sin caminar como Charlot.
¿Qué inescrutables mecanismos del continuo espacio-tiempo entran en juego para permitir que nuestro amigo se meta en el bolsillo un frigorífico no frost sin el menor de los aspavientos? O eso o el tipo tiene el recto más dilatado que la garganta de Linda Lovelace.

Bien, como ustedes son mucho más sabios y despiertos que un servidor, les cedo la palabra para que disciernan sobre tan elevados asuntos. Aunque dudo que aún quede algún despistado por aquí.






M.A Berrakus ha escrito esto sin el consentimiento del compañero SUPER MARIO KROST, asesor en temas informáticos y/o pornográficos.
Ruego sepa disculpar mi nulo conocimiento del tema y se preste a compartir con nosotros sus arrobas de sabiduría binaria.


jueves, 28 de junio de 2007

Eddie Bastard. Una historia de filantropía, albinos, barbacoas y muerte en cinco actos.


I
Aquella misma tarde conocí al tipo que se masturbaba en los trenes. Ocurrió en Ricky’s a eso de las cuatro.
Lo primero que me llamó la atención fue la extraña manera con la que sostenía el vaso. Lo segundo, sus botas de cuero blanco.
Me encendí un pitillo. ¿Sería cierto eso de que había matado a ocho albinos en Boston? Se dice tanta mierda.
Sonó su busca. Parecía nervioso. Pagó su cerveza y se esfumó. Había olvidado algo encima de la barra. Me acerqué y cogí la caja de cerillas. "Suzette", no conocía ese local. Había un número de teléfono en el reverso; por la caligrafía deduje que lo había escrito una mujer.
Saqué cincuenta centavos de mi bolsillo y llamé. Nadie contestó. Ese hijo de puta sabía muy bien lo que hacía.
FIN.

II
Hace algunos años, cuando el jodido Michael Jordan jugaba a baseball en los Washington Nationals, me lo hice con la zorra de Sarah y su hermana pequeña, Megan, encima de una barbacoa.
Fue en la fiesta que montó Duncan en su piscina. Estuvimos bebiendo toda la noche. Cliff había traído buena hierba y Trevor aseguraba que aquél era el mejor polvo blanco de toda California.
Se equivocaba, el mejor polvo blanco era el que estaba echando con aquellas dos putas en la barbacoa de Dun.
Estaba completamente borracho, ellas también. Aún así supe apañármelas bastante bien. Aquello era jodidamente perfecto, o al menos lo fue hasta que al gilipollas de Bob se le ocurrió resbalar y abrirse el cráneo contra el canto de la piscina.
FIN.

III
Durante el trayecto desde Ricky’s hasta el hipódromo pisé dos mierdas de perro. ¿Qué demonios querría decir todo aquello?
FIN.

IV
Hubo un tiempo en el que saber llevar bien el negocio era sinónimo de triunfo. Respetar y ser respetado, esa era la jodida ecuación.
Ahora se había ido todo al garete y allí estaba yo, con los bolsillos vacíos y un humor de mil demonios. Ese maldito caballo me había hecho perder quinientos pavos. Necesitaba un trago.
No había un alma por las calles, la humanidad entera se pudría dentro de sus casas, yo iba a hacerlo al bar más cercano. Cuando de repente.
-¿Ed? ¿Eddie? Soy Megan. Me recuerdas?
-Eh, vaya cuánto tiempo.
-Qué ilusión volverte a ver. Ya verás cuando se lo cuente a mi hermana.
-Oye nena, no tengo un buen día. Qué tal si dejamos esto para otra ocasión.
-Joder Eddie, tú siempre tan simpático. ¿Tienes fuego?
-Sírvete.
-¡Suzette! ¿También has estado allí? Es un antro de puta madre. ¿Qué me dices del camarero albino?
-Mierda.
FIN.

V
Megan tenía razón. El Suzette era un lugar bastante agradable. La luz rojiza invadía el ambiente, un negro enorme tocaba el piano y el espeso humo de los cigarrillos brindaba una oportuna dosis de anonimato a aquella panda de fracasados.
Pero qué coño. No había ido hasta allí para tomarme un puto daikiri, quería salvarle el pellejo a aquél jodido albino.
No tardé demasiado en localizar las botas de cuero blanco entre la clientela. Tenía la mano en el bolsillo interior de la americana. Quería hacerlo aquella misma noche y allí estaba yo para impedirlo.
¿Qué cojones tenía en contra de los albinos? Eran gente legal, o al menos lo fue aquél tipo que me vendió el coche en San Diego.
"Demasiado tarde", pensé. Y justo cuando el cabronazo de las botas blancas iba a sacar la pistola, ocurrió algo. Todas las luces se apagaron y el local quedó completamente a oscuras.
"Interesante", pensé.
¿A quién coño pretendía engañar? No tenía las suficientes agallas para intervenir en el asunto con garantías.
Aproveché la confusión para salir del garito. Cogí un taxi y una vez en casa me hice una paja.
¿Quién necesita otro héroe?
FIN.


M.A Berrakus escribió este despropósito hará cosa de tres años. Era un encargo para un fanzine llamado Chuck Norris y la premisa: putas, comida rápida y muchos tacos.
Al final la cosa quedó en agua de borrajas y esta mañana, removiendo papeles, he dado con ello.
Si Thomas Mann levantara la cabeza, amigos...

viernes, 8 de junio de 2007

Esto nos pasa por mandar a tres inadaptados sociales a cubrir un evento....

Algunos de ustedes, me consta, en cuanto oigan hablar del concepto de cadáver exquisito (cadvre esquís para los connaisseurs) pensarán inmediatamente en el fiambre aún caliente de Anne Nicole Smith o de Norma Jean Baker. Pero no, zoquetes con tendencia necrófila, se trata de una técnica surrealista según la cual varios artistas ensamblan sus escritos (o pinturas) para crear una obra colectiva a partir de trabajos individuales que se suelen enlazar sin solución de continuidad. Poemas al alimón por decirlo de una forma más celtíbera.
Pues bien, en este caso los “artistas” somos Evil Gizzmo, Dr. Peter Smegman y M.A Berrakus y el poema versa sobre nuestras vivencias en el festival Primavera Sound.




M.A. Berrakus:

Dramatización ficcional del lamentable episodio acontecido a altas
horas de la madrugada frente al escenario Rockdelux:
Algunos habrán oído hablar de las imperecederas dotes amatorias de M.A Berrakus, pues en un ambiente portuario tan propicio al despiporre y el libertinaje extremos como es el marco de un festival de música, no me iba a amedrentar.


El caso es que no tuve ni que desplegar mis ilustres armas de seducción masiva para atraer a cuantas lolitas se cruzaban en mi camino.
Allí estábamos, cerveza en ristre y viendo las torpes evoluciones de Meg White peleándose con los tambores, cuando en estas que una enajenada y totalmente ebria moza de buen ver se me acercó dando tumbos cual mosca a la miel(da) y con aviesas intenciones. El caso es que me hallaba fumando un aromático purito (la distinción ante todo, amigos) y, balbuceando como un pato epiléptico, me pregunta si tengo un cigarro. Con un grácil movimiento de muñeca saco de mi bolsillo la cajetilla de puros y le tiendo uno a la gentil damisela. Ella, con serios problemas de coordinación psicomotriz, no atina a hacer la pinza con pulgar e índice y resuelve pedir auxilio.
Es aquí cuando (al menos para mi calenturienta mente) empezaron una serie de insinuaciones de marcado carácter sexual a las que me mantuve impertérrito, dando una magistral lección de estoicismo mientras el silicio abrasaba mi pantorrilla. Con una voz entre seductora y cazallera, y parafraseando al tío del ácido de Robocop 1, soltó aquello de: “Ayúdame”.
A partir de aquí las insinuaciones subieron de tono ante la atónita mirada de un Smegman en el umbral de la carcajada.
Que si “Enciéndemelo tú”. Allá que voy.
Que si “Pónmelo en la boca”. No me lo digas dos veces, chata.
Que si “¿Me lo trago?” Joder. Traga, traga.
Que si “Dale unas caladas”. Ya voy nena y no sigas por ahí que no respondo.
A un paso me quedé de soltarle eso de “¿Quieres fortuna? ¡Pues agáchate y fuma!”
En un momento de extrema clarividencia y lucidez, se percató de lo triste de su actuación, se sinceró y me dijo: “Te estoy jodiendo un temazo ¿verdad?” Ese tono confesional mermó seriamente mis defensas pero razón no le faltaba a la tipa; los White Stripes estaban tocando “I just don’t know what to do with myself” del ínclito Burt Bacharach.
Claro, al final la cosa quedó en agua de borrajas ¿de qué otra manera iba a terminar? Y tras un libidinoso beso en la mejilla se perdió entre la multitud mientras yo le preguntaba al fiel escudero Smegman: ¿Qué coño ha pasado aquí?. A todo esto, Gizzmo, ajena a todo el entuerto, seguía embelesada ante el arrebato de puritito virtuosismo rítmico que tenía lugar sobre el escenario, el lugar del que no deberíamos haber desviado nuestra atención para caer en provocaciones vacuas y detonantes de las más bajas pasiones de esta puerca y miserable condición humana.




Evil Gizzmo:

Teniendo en cuenta que soy muy gafe para los conciertos (cancelaciones y suspensiones a gogó), el Primavera Sound fue perfecto. Salimos puntuales de casita, no nos perdimos, no tuvimos que tragarnos una cola de la hostia para entrar, y no nos liamos a hostias con nadie (bueno, tuve un pequeño altercado, pero diré en mi descargo que sólo defendí el honor de una bella e inocente criatura (Dla)…)

La primera parada fue el escenario Estrella Damm: Herman Düne (mención especial a lo bien que se lo pasó el batería bailoteando con los crótalos…). A continuación reptamos por el recinto del Fòrum hasta que llegó el gran momento (para mí): Los Melvins. Algunos miembros de la comitiva tomaron las de Villadiego, así que los que quedamos (los ilustrísimos señores Berrakus y Dla, et moi) nos dirigimos al escenario grande, consiguiendo una honrosa quinta fila que acabó convirtiéndose en una fantástica segunda fila gracias a los guiris borrachos que hacían pogo. Qué decir de la actuación de los Melvins. Absolutamente brutal. Vimos en acción a la nueva formación, con dos contundentes baterías. Buzz Osborne y Dale Crover siguen en sus funciones habituales, a los que se añaden dos miembros de la banda Big Bussines, actuando como bajista y segundo batería, respectivamente.




Después del apoteósico fin de show de los Melvins (veinte minutos de solo de percusión mientras el bajo aporreaba el gong al grito de “We all gonna die!), nos reunimos con Smegman y Seamother, cenamos a ritmo de Slint , y nos desplazamos al escenario donde tocarían los Smashing Pumpkins en breve. Seamother y yo acabamos en segunda fila utilizando la técnica de la escurridiza anguila enana™, mientras que el resto de compañeros acabaron unos metros más atrás. Como ya sabemos que el concierto fue un mero ejercicio de nostalgia colectiva (Berrakus dixit), me centraré en la performance. Qué decir del vestuario de los Smashing Pumpkins… Billy Corgan portaba una extraña túnica blanca a la que había añadido precinto policial a modo de faja. Ginger Reyes llevaba un bonito vestido (no me preguntéis porqué, pero los vestidos de novia recortados y los mástiles combinan muy bien). Jimmy Chamberlin, aparte de ser la hostia, vestía un traje blanco medianamente respetable, y por último, el pobre Jeff Shroeder lucía un bochornoso pijama blanco con capa de Drácula espacial incluida.



A todo esto, M.A. Berrakus consiguió escaparse para presenciar las locuras de Mike Patton y Fennesz. Yo no llegué a tiempo y me cagué en la puta madre que parió a los conciertos que sólo duran cuarenta minutejos.
Tras el proceso de descompresión que conlleva estar en segunda fila, fuimos a ver (de lejos) a los White Stripes, para comprobar que la batería no ha olido un redoble en su vida, y que se va a joder la espalda si sigue tocando así. A esas horas ya estábamos cansados, y la música electrónica campaba a sus anchas, así que decidimos largarnos en uno de esos maravillosos y abarrotados buses gratuitos, fletados por cortesía de la organización.



Estando enlataos en el autobús Smegman y yo (el resto del grupo recaló en las antípodas del bus), vimos una especie de jeep-limusina desplazándose por el carril contrario. Pensamos que nadie nos iba a creer, pero resulta que el trasto se llama Hummer y que originariamente era un vehículo militar. Qué cosas.



Dr. Peter Smegman:

Ya hicimos bien, ya… Berrakus y un servidor nos habíamos caldeado los corazones a base de birra antes de entrar al Forum, lugar abstracto e ideal para un evento como el que acontecía. Y es que lo primero que me tocó las pelotas fue que nos sablearan 3 ecus por un puto chupito de cerveza, pero aún así cayeron unas cuantas.



Por otro lado, me dejé las gafas en casita, creyendo que el lugar dispondría de unos mínimos de iluminación, pero no. En cuanto anocheció, aquello se convirtió en un inmenso juego de la gallinita ciega con 22.000 participantes. Con decir que confundimos la cola de los lavabos con la de las patatas fritas… Y ya está, esto representa todo lo negativo que puedo decir del Primavera ’07. Por lo demás, cojonudo todo. Hasta el hacinamiento infrahumanoide en el que nos vimos envueltos para regresar en aquel autobús del infierno me pareció adecuado.
Los Herman Düne (a los que me empeñé en llamar Los Alvar Hanso, catódico de mí), nos divirtieron y animaron nada más llegar. Folk y mucha clase, apenas enturbiado por ciertos problemas con el sonido. Luego llegamos justito para ver el final de la actuación de Dirty Three, ya que nos entretuvimos en nuestro pasatiempo favorito, hacer cola para beber cerveza, y he de decir que, pese a no conocerlos de nada, me impresionaron mucho, sobre todo el batería (¿Jim White me dijeron?). Era como si un trío de delfines-zombis hubiese decidido formar una banda… ¿Se me entiende? ¿No? Pos ala, al emule.



Los Melvins consiguieron que nos separásemos en dos grupos, los que sabían de música se quedaron allá, y Seamother y un servidor nos dejamos hipnotizar por el aura, a priori bizarra, que conlleva Elvis Perkins: el hijo de Anthony Perkins… Sí, sí, el Norman de Psicosis. Y bueno, el chaval le ponía ganas, tenía más de Elvis que de Perkins, pero no acabó de llegarnos. Un pop algo sosainas, nos decíamos Seamother y yo con la boca atiborrada de sendos bocadillos. Eso sí, chapeau para el señor Elvis, ya que en ningún momento dejó mostrar el trauma que a buen seguro arrastra desde el día que descubrió que su padre es ni más ni menos que su abuela.
Tras algunos titubeos y amagos de actuaciones (Veracruz, Slint, éste último Berrakus se lo tragó doblado), fuimos al tema central. Los Jodidos Smashing Pumpkins. Tercera fila ná menos. Decidí ignorar la pesadilla demencial que llevaban por trajes y concentrarme en la música. Una oración recorrió a los presentes en forma de escalofrío epifánico: “Que no toque nada nuevo Diox mío” Y bueno, se portó el coleguita. Por supuesto unos cuantos desaprensivos borrachos y drogados hasta el tálamo quisieron enturbiar la velada y lamentablemente tuve que retroceder unos metros, ya que en seco me vi envuelto en un improvisado torneo de Tekken, en el que Gizzmo quedó campeona por acojone del rival.



Poco más, los White Stripes me dejaron frío. Eso sí nos echamos unas buenas risas Berrakus y yo a costa de la incipiente apoplejia de la señora batería, y las horas extra que llevaba el pobre Jack a las espaldas. Y ya’sta, así acabó el Primavera’07 para mí. Sólo confirmar lo que Gizzmo vio en el viaje de vuelta, un Jeep-Limusina. Yo también lo vi y, francamente, no entiendo una mierda. ¿Para cuándo el Sidecar-Limusina?

Ah, y quien quiera leer la crónica oficial del Berrakus que se enchufe aquí:

www.muzikalia.com

Que para algo que me he pasado tres días escribiendo como un cabrón 18 crónicas. Ale, a cascarla.

sábado, 2 de junio de 2007

Infancia, ese lugar agradable y tranquilo...

Ya era hora! Europa vuelve por sus fueros!



Con lo que siempre nos ha gustado y lo bien que se nos ha dado históricamente la sangría y la matanza empezaba a hacer ya demasiado de nuestra última gran ensalada de tiros, vamos, que fue dejarnos Hitler en la estacada, poco menos que a la francesa, qué ironía, y desde entonces nada..., bueno, eso si obviamos los Balcanes, pero esa es una Europa que está a tomar por culo de lejos y a ver quién es el guapo que se acuerda, apuesto a que Solana no...



Menos mal que vuelven a soplar nuevos y refrescantes vientos, por fin está dispuesta y empieza a subir la generación de jóvenes que sepultará una vez más nuestra vieja bella Europa bajo los lodos y la mierda de la guerra y el genocidio.



Me encantan los alemanes, joder, su espíritu metódico a la par que cafre, su lengua gutural y tres cuartos cochina, sus melenas rubias y sus mofletes colorados como chocho de Heidi, siempre con ganas de más, con ganas de marcha, ganas de jugar, empezando por invadir Polonia y acabando por exterminar una raza entera de la faz de la Tierra. ¡Qué cachondos estos germanos, mendiós!



Aunque, todo hay que decirlo, en las últimas décadas no estaban siendo lo mismo, les pesaba lo de Mathausen y lo de Nuremberg, se sentían avergonzados y como caducados, pasados de fecha y pasados de vueltas, agotados, en el límite, al borde del último escalón, ovillados sobre su vergüenza.


Menos mal que la vida en geneal y en particular la historia es un péndulo cabrón que siempre vuelve y toda una generación de padres acomodaticios, despreocupados, indolentes, con la barriga hinchada de cerveza y bratwurst, el culo gordo y aplanadísimo por las muchas horas de tumbing y zapeo, la piel quemada por el sol mediterráneo, ha hecho posible el milagro de una nueva generación de nuevos monstruos arios que ha de restañar las heridas del pasado y devolver al Reich de los 1000 años lo que jamás debió perder...

Y bueno, ya que estamos, los niños alemanes son buena gente, sí, pero qué me decís del resto de pequeños cabrones de la entera Europa civilizada, es decir, occidental, es decir, con parné suficiente para comprar nocillas y Wii's ... La hostia! Qué querubines mozuelos más bien puestos y con saber estar... Casi casi a la altura de los germanillos hijos de perra como el del vídeo adjunto, no en vano para que se dé la matanza tiene que haber dos o más bandos con ganas de armarla, y ahí están, joder si están, ¿los habéis visto? ¿Noooo? ¡¿En qué coño de mundo vivís vosotros?!








PD: Y como seguro habrá algún meapilas pacato y víctima del descerebre que se sentirá franca e intolerablemente herido en sus sensibilidades varias debido a mis palabras, antes de ponerme a parir en los comentaios, ¡alto!, es decir, ¡Achtung!, que antes consulte en el diccionario el palabro "ironía", o en su defecto el vocablo "ladilla", y si no pues que mire "cambalache", "podenco" o "birlibirloque"...



Chufflo Rufflo no cree que éste vaya a ser precisamente el comienzo de una gran amistad, pero qué carajo, no creeréis en serio que me importa una mierda!!!

sábado, 26 de mayo de 2007

Factor X, ¿lo tienes?

Buscamos talentos musicales en estado puro. Sólo necesitas tu DNI para poder presentarte al casting. Entérate de las fechas y los lugares.

- ¡Oh! Ah, ¿sí? No me digan… ahora lo entiendo todo…(Creo que éste va a ser uno de esos posts (¿postseses?) que te dan mascaos y servidos en bandeja).

- No es posible, ¿sólo necesito el DNI? ¿Y qué hago?

¿QUÉ TIENES QUE HACER PARA PRESENTARTE AL CASTING?

1. Todas las personas que hayan rellenado y presentado el formulario de inscripción antes del 23 de febrero están admitidas, hayan recibido respuesta o no, siempre que cumplan las condiciones generales.

2. Todas las personas que no hayan enviado el formulario de inscripción pueden presentarse igualmente sin necesidad de cumplimentar trámite alguno, salvo el de cumplir las condiciones generales.

- ¿Eing? En qué quedamos? ¿Relleno el formulario o no? ¿Con cumplir condiciones generales se refieren a poseer un DNI?


- Lleva contigo la vestimenta adecuada para tu actuación. En el casting no hay un lugar habilitado ni para cambiarte ni para maquillarte, etc.

- Mierda, tengo que dormir en la puerta de los estudios con las plataformas puestas y encima la peluca me pica horrores…

- No puedes utilizar instrumentos de música durante tu actuación.

- Bueh, no vaya a ser que me salga algo de calidad…

- Tendrás que tener un teléfono de contacto permanente para que el programa te pueda localizar en todo momento.

- No problemo, baby (creo).

- ¿Cómo, que el plazo de inscripción ha acabado? ¿Ya os habéis hartado de explotar a gente sin sentido del ridículo? (por no mencionar la más mínima habilidad musical…) Posvaya… ¡Pero, peropero si la música es mi vida! Sí, sí, lo juro, desde mi más tierna infancia he cantado en la ducha los grandes éxitos de Camela, y admiro a grandes artistas como David Bisbal (¿has visto a mi cerebro por aquí, guapísima?), Paulina Rubio (con esa voz tann bonita que tiene de lolita treintañera adicta a la cazalla) y Don Omar (el romanticismo extremo de sus letras me hace llorar).

¡¡¡Los responsables de Factor X son una panda de cabrones, pagarán mi despecho, y el jurado también!!!



“ Hablar de Jorge Flo es hablar de una de las personas más influyentes en el mundo de la música en España. ¿Y por qué? Simplemente porque dirige cadenas musicales como Los 40 Principales, Cadena Dial o M80. Pero Jorge Flo ha realizado muchas otras labores en este mundo. Hace 15 años se enroló en Canal+ para dirigir todos los programas musicales de la cadena así como la coordinación del primer canal musical en España, llamado + Música. Poco tiempo después pasaría a denominarse 40 TV.Su pasión por este mundo es tal que lleva más de 19 años al frente del programa 'Música privada', en M80, una fusión de sonidos New Age con música celta, guitarras y pianos. En definitiva, una mezcla perfecta de los nuevos sonidos de nuestra era.”


OOOOOOH! Menudo carretón. Hace años que no me atrevo a encender la radio gracias a la influencia de este tipejo. Mejor no hablar del programita “Música Privada” (arcadas a espuertas). Ya saben, lo importante es el envoltorio y alguien tenía que hacer de jurado guapo. ¡Siguiente!

Eva Perales es una auténtica cazatalentos que lleva más de ocho años metida en este mundo y que ha llevado a artistas como Manu Tenorio, La 5ª Estación o la Casa Rusa. Pero, sin embargo, su gran descubrimiento fue El Canto del Loco quienes gracias a su apoyo han pasado de ser unos desconocidos a ser uno de los grupos punteros en todo el país.Eva también ha colaborado en las giras de David Bisbal, La oreja de Van Gogh, Ricky Martin, Amaral, Melendi, El Barrio, Antonio Orozco y un largo etcétera.”

Seguimos con los envoltorios (ésta tiene una cara de zorrón de cuidao…). ¡Qué artistazos, redióx! Así que tengo que aguantar a los mierdas del Canto del Tonto por su culpa…(Por cierto, ¿alguien ha visto la serie que protagoniza el papanatas del cantante? Creo que hasta un afásico de Broca, tartamudo y con un nido de pterodáctilos en la boca vocalizaría mejor).




Miqui Puig es un todoterreno del espectáculo que es conocido por fundar y liderar a finales de los 80 el grupo musical 'Los Sencillos'. Desde entonces, también ha participado como Dj en festivales de tal envergadura como Sonar o Primavera Sound así como en distintos programas de televisión y radio. Puig es un auténtico apasionado de la música que ha publicado recientemente un disco junto a su amiga Alaska y que, en breve, sacará uno nuevo para el sello Blanco y Negro. Entre sus sesiones más famosas destaca la fiesta privada que se celebró tras el concierto de Bruce Springsteen en Barcelona, en 2002.”

Traducción: ahora que ya tenemos a los dos bellezones, vamos a meter a alguien que entienda de música ( y mucho) pero que sea gilipollas…

Paso de meter vídeos de los aspirantes… aunque la de “Ponte el cinturón” tiene tela. Se ha convertido en el hazmerreír del momento, pero cuidado, no todo el mundo puede currarse un disco conceptual a capella (emulando a los grandes del género, como Pink Floyd o Dream Theater), con cinco canciones sobre la seguridad vial y un desenlace estremecedor. Huelga decir que la esquizofrenia y la música siempre han hecho buenas migas. ..


Primera entrega de las Lecciones Para la Vida de Evil Gizzmo: “Cómo Poner a Parir un Programa de Televisión que Nunca Has Visto Visitando su Página Web” ™.



miércoles, 23 de mayo de 2007

Star Wars. Apuntes para una revuelta tranquila.

Muy a nuestro pesar, hoy no vamos a hablar de pistolitas láser ni de la preocupante deforestación de Tatooine. El tema que nos ocupa es la ancestral dialéctica entre el Bien y el Mal en el contexto sociocultural de El Lado Oscuro. Y es que, si algo en la saga galáctica por antonomasia llama poderosamente mi atención por encima del peinado de Leia y los chalecos de los Ewoks, eso es, sin duda alguna, el color de la armadura de los Soldados Imperiales.

Situémonos.
Star Wars IV. A New Hope. 3 minutos 58 segundos de metraje y, entre más humo y chispazos que en un partido de waterpolo de Asimos de Honda, aparece en pantalla el temible Darth Vader de riguroso negro, flanqueado por un grupúsculo de soldados imperiales vestidos con corazas de color blanco nuclear. ¿Qué coño está pasando aquí? Hay algo que no encaja.¿Por qué demonios el malo malísimo va de negro y su infantería viste de blanco? Y entre todo este galimatías galáctico hay algo que nos fascina, nos deja atónitos y nos hace salivar como perros de Pavlov. Lucas ha obrado el milagro, ha conseguido que, contra todo pronóstico, esta mierda funcione. Pasándose por el forro de los cojones las más elementales leyes de la cromaterapia, el avispado George Lucas ha sentado cátedra.

Y es que, en la aldea del Señor, quien más o quien menos conoce las connotaciones prístinas del color blanco como símbolo de pureza de espíritu y pulcritud supinas. Sí amigos, el blanco es sinónimo de paz, bondad y buenas intenciones. Por ende, lograr que creamos que el enemigo es el que va limpio, blanco y aseado mientras los buenos visten harapos, sudan, apestan, tienen más vello corporal que la Pantoja en la final de Supervivientes cuando no llevan dos jodidas ensaimadas en la cabeza, es un triunfo sin paliativos.
Desde los tiempos de Tony 'fukin' Montana o el Julio Iglesias crepuscular, ningún cabronazo había hecho uso con tanta clase y mala leche del traje chaqueta blanco.
Y es que, adelantándose a la estética lumpen del Alien de Scott, el malo es más sofisticado que el bueno (hablando en someros términos maniqueos)

Pero hay otra explicación algo más prosaica a todo este asunto.
Años atrás, cuando un jovencito George Lucas ni siquiera había soñado con la primera orgía de coca, champán y sumisos Ewoks en el Rancho Skywalker y los imberbes artistas de la Industrial Light & Magic todavía estaban juganto a la Barcode Battle y tenían sus primeras poluciones noctunas recordando los gráficos del ping pong de la Atari 2600, ocurrió algo que marcaría para siempre la estética de la Sagrada Trilogía y, por extensión, del cine moderno. Conocido por todos es el irrisorio presupuesto con el que contaba Lucas para armar su chiringuito galáctico. En su afán por ajustarse a los números y llevar a buen puerto su delirante proyecto interestelar tuvo que echar mano de materiales nobles como el cartón-piedra o el polyspan para montar el archiconocido atrezzo.
Por aquél entonces, el cuñado del ínclito Lucas trabajaba en una fábrica de tubos en las afueras de Kalispell, Montana dedicada al revestimiento de aspiradoras industriales. Hasta allí se desplazó nuestro perspicaz cineasta y dio con la clave del asunto. Revestir a los extras con tubos a mansalva y a tomar por culo.
"Eh chaval, enfúndate estos plásticos, te pones aquí con la pistolita y a positivar"

De un modo u otro, este es el episodio que George Lucas firmó con letras de oro en la Historia del Cine. Quédense con la versión que prefieran. Yo siempre defenderé que se trató de una genialidad del maestro en pleno viaje de éxtasis líquido. Sea como fuere y, como diría el añorado Vaugan, trufen la sección de comentarios con floridas ocurrencias memas.


Astracanada firmada por M.A Berrakus para enmarcar dentro de los fastos por el trigésimo aniversario de STAR WARS Episode IV.
El asunto merecía un mayor despliegue logístico pero no damos para más.